
El último pleno del Ayuntamiento de Benidorm, celebrado este lunes, acabó marcado por la tensión política y una fuerte bronca entre los grupos municipales que derivó en el abandono de la sesión por parte del PSOE.
El enfrentamiento se produjo durante el debate de uno de los puntos del orden del día, cuando la portavoz del gobierno local, Lourdes Caselles, realizó una afirmación que encendió los ánimos en el salón de plenos. Caselles aseguró que “la que iba por la primera planta gritando ‘nos ha tocado el gordo’ no era ella”, unas palabras que fueron interpretadas por la bancada socialista como una insinuación directa.
La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Cristina Escoda, reaccionó de inmediato exigiendo explicaciones y reclamando a la edil popular que aclarara a quién se refería. Ante la falta de concreción, Escoda solicitó al alcalde, Toni Pérez, que obligara a retirar dichas manifestaciones del acta por considerarlas impropias.
Sin embargo, el primer edil respaldó parcialmente la intervención de su portavoz, argumentando que Caselles no había mencionado a ninguna persona en concreto y que simplemente se había limitado a negar que se tratara de ella. Esta postura fue interpretada por los socialistas como una falta de neutralidad en la presidencia del pleno.
La tensión fue en aumento con un intercambio de reproches entre ambos grupos que terminó provocando la decisión del PSOE de abandonar la sesión plenaria en señal de protesta.
El episodio se produjo en un momento clave del pleno, en el que se estaba abordando una propuesta para instar al Gobierno central a permitir a los ayuntamientos disponer de sus remanentes de tesorería, una cuestión recurrente en el debate político local y vinculada a la capacidad de inversión municipal. De hecho, desde el equipo de gobierno se ha defendido en distintas ocasiones la necesidad de liberar estos fondos para financiar proyectos pendientes en la ciudad.
Este nuevo enfrentamiento evidencia, una vez más, la creciente crispación política en el Ayuntamiento de Benidorm, donde en los últimos meses se han sucedido los choques entre el ejecutivo del PP y la oposición socialista, con reproches constantes sobre la gestión municipal y el tono del debate institucional.
El abandono del pleno por parte del PSOE añade un nuevo capítulo a esta escalada de tensión política en el consistorio, dejando en el aire el normal desarrollo de una sesión que volvió a estar marcada más por la confrontación que por el debate de fondo.
