
El alcalde de Benidorm y presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez (PP), ha generado un intenso debate sobre la transparencia en la administración pública tras afirmar que publicar su sueldo “no aporta nada” a la lucha contra la corrupción.
Las declaraciones se produjeron durante la apertura de una jornada organizada por la Agencia Valenciana Antifraude, dedicada precisamente a la integridad y la transparencia institucional. En su intervención, el dirigente popular aseguró que “tras treinta años en política y diez como alcalde” todavía no encuentra sentido a que los ciudadanos conozcan lo que cobra un cargo público.
“Alguien decidió que era interesante publicar los sueldos, pero sigo sin entender qué relevancia tiene eso para combatir la corrupción”, expresó Pérez ante los asistentes.
Actualmente, Toni Pérez percibe su principal retribución como presidente de la Diputación de Alicante, con un salario bruto anual de 84 891,94 euros por dedicación exclusiva. En el Ayuntamiento de Benidorm, en cambio, no tiene un sueldo fijo, pero recibe dietas y compensaciones por asistencia a comisiones y órganos municipales que ascienden a unos 25 575 euros anuales, según datos de 2024.
Durante su intervención, el alcalde defendió que la integridad pública “no se mide solo en cifras” y subrayó la importancia de formar equipos, ejercer liderazgo y reconocer buenas prácticas en la gestión política.
Sin embargo, las palabras de Pérez llegan en un momento delicado. El Ayuntamiento de Benidorm mantiene investigaciones abiertas por parte de la Agencia Valenciana Antifraude, que analizan presuntas irregularidades en varios ámbitos, como los pagos extraordinarios a un agente de la Policía Local, casado con la portavoz del PP, y la concesión del aparcamiento de l’Aigüera.
Las declaraciones del alcalde han provocado reacciones encontradas en redes sociales y entre la oposición, que considera “inquietante” que un cargo público cuestione la utilidad de la transparencia en el uso de fondos públicos.


