
El concejal del gobierno de Compromís en Altea, Rafael Ramón Mompó, ha presentado su dimisión tras verse envuelto en un episodio judicial que ha generado un intenso debate en la política local.
Los hechos se remontan al pasado fin de semana, cuando la Guardia Civil detuvo al edil en su domicilio tras una denuncia por presunta violencia de género. Posteriormente, Mompó quedó en libertad con cargos, mientras continúa la investigación sobre los posibles delitos de maltrato con lesiones y coacciones leves.
La formación política reaccionó de inmediato suspendiendo cautelarmente al concejal de su militancia y retirándole todas sus competencias dentro del Ayuntamiento. Esta decisión se produjo en paralelo a la creciente presión social y mediática, así como a la preocupación por mantener la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
En su comunicado de dimisión, Mompó ha expresado que abandona el cargo “para no perjudicar al grupo municipal ni al buen funcionamiento del Ayuntamiento”, asegurando que colaborará con la justicia para esclarecer los hechos.
El caso continúa ahora en el ámbito judicial, donde se determinarán las responsabilidades correspondientes, mientras que el Ayuntamiento de Altea se prepara para la designación de un nuevo concejal que sustituya a Mompó en el gobierno local.
