Benidorm pierde uno de sus principales eventos culturales y turísticos por las nuevas exigencias municipales que han hecho inviable la continuidad del Low Festival en la ciudad.

Tras quince años llenando de música, turismo y proyección internacional la ciudad de Benidorm, el Low Festival ha anunciado oficialmente su marcha. La organización atribuye su decisión a las “nuevas condiciones impuestas por el Ayuntamiento”, que —según explican— hacían imposible mantener el proyecto “tal y como lo conocían los lowers”.

Durante más de una década, el Low ha sido uno de los grandes escaparates culturales de la Comunitat Valenciana, atrayendo a decenas de miles de asistentes cada verano, generando millones de euros en impacto económico y situando a Benidorm en el mapa de los festivales europeos. Sin embargo, el desacuerdo con el consistorio ha puesto fin a esa historia compartida.

“Costes inasumibles y decisiones ajenas a nosotros”

En su comunicado oficial, la promotora Producciones Baltimore lamenta que, pese a su deseo de continuar en la ciudad, las nuevas exigencias municipales hacían el proyecto económicamente inviable. “Las nuevas condiciones impuestas para continuar en el recinto hacían imposible asumir el proyecto tal y como lo conocéis”, afirma el texto, en el que también se asegura que “por desgracia, no se quiere que el Low siga formando parte de Benidorm”.

El mensaje, acompañado de un agradecimiento a vecinos, trabajadores, hoteles y hosteleros, deja entrever un profundo malestar con la gestión municipal y con el cambio de rumbo del Ayuntamiento respecto a la política de eventos.

Un cambio de condiciones que rompe un modelo de éxito

El contrato anterior entre el festival y el Ayuntamiento finalizó este verano, y el nuevo pliego de condiciones —según fuentes municipales— incluía restricciones horarias más severas (con el cierre musical fijado a las 2:30 h), así como un aumento de costes y exigencias logísticas para el uso del recinto.

Estas nuevas reglas, presentadas como parte de un “nuevo modelo de gestión de eventos”, han sido interpretadas por la organización como un golpe directo a la viabilidad del festival.

Desde la promotora se subraya que el Low siempre ha cumplido las normas, ha generado empleo y ha sido un motor de atracción turística en pleno verano, ayudando a llenar hoteles y restaurantes durante tres días clave para la economía local.

Un revés cultural y económico

La marcha del Low Festival supone un duro golpe para la imagen cultural y turística de Benidorm, que pierde una cita consolidada y de referencia nacional. Solo el pasado año, el evento superó los 70.000 asistentes y generó una ocupación hotelera cercana al 95 %, según datos de la patronal hotelera HOSBEC.

Con su marcha, la ciudad deja escapar un proyecto que había demostrado sostenibilidad, organización y prestigio, en favor de unas nuevas condiciones municipales que muchos consideran poco realistas y carentes de visión cultural.

El Low se muda, pero sigue vivo

Lejos de desaparecer, la organización ha confirmado que el Low Festival 2026 se celebrará en una nueva ubicación junto al mar, manteniendo su esencia mediterránea. El anuncio completo se hará la próxima semana, pero el mensaje es claro: el espíritu Lower no pertenece a un lugar, sino a una comunidad.

Mientras el Ayuntamiento defiende su “nuevo modelo de gestión”, miles de fans y profesionales lamentan que Benidorm haya perdido una de sus marcas culturales más queridas. El resultado es claro: el Low se va, pero la responsabilidad política de su marcha se queda.

Por Noticiaspnmarinabaixa

Toda la actualidad comarcal de la Marina Baixa en www.noticiaspn.com

Deja un comentario

Descubre más desde Noticias PN Marina Baixa

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo