
El Paseo de las Estrellas de l’Albir ha cambiado este fin de semana las pantallas de cine por una pasarela frente al Mediterráneo. El Festival de Cine de l’Alfàs del Pi ha recuperado su tradicional desfile de moda con ‘Sorolla, Mar y Luz’, una propuesta que ha llevado hasta uno de los enclaves más reconocibles del municipio una combinación de moda, pintura, artesanía, sostenibilidad y cine.
El desfile, organizado por el Festival de Cine de l’Alfàs y patrocinado por la Fundación Caixaltea, ha convertido el entorno del Paseo de las Estrellas en un escenario abierto en el que las colecciones han dialogado con el paisaje mediterráneo y con el universo artístico de Joaquín Sorolla, cuya obra estuvo profundamente vinculada a la luz y al mar de la costa valenciana.
La elección del título no es casual. ‘Sorolla, Mar y Luz’ plantea un recorrido inspirado en algunos de los elementos más característicos de la pintura del artista valenciano, trasladando sus colores, texturas y atmósferas al lenguaje de la moda y de la puesta en escena.
La iniciativa supone además el regreso de los desfiles de moda al programa del Festival de Cine de l’Alfàs, recuperando una de las propuestas que formaron parte de la trayectoria del certamen y adaptándola a un formato contemporáneo, con el Mediterráneo como telón de fondo.
La artesanía y la sostenibilidad también han tenido protagonismo en una propuesta que ha buscado ir más allá de una presentación convencional de prendas. Los diseños, los materiales y la puesta en escena se han integrado en un espectáculo concebido con una marcada vocación artística y audiovisual.
De esta forma, el Festival vuelve a ampliar su programación más allá de las proyecciones cinematográficas y utiliza uno de sus espacios más emblemáticos, el Paseo de las Estrellas, para crear un espectáculo en el que cine y moda comparten protagonismo con el patrimonio artístico y paisajístico de l’Alfàs del Pi.
Con el Mediterráneo como escenario y la figura de Sorolla como hilo conductor, ‘Sorolla, Mar y Luz’ ha convertido durante unas horas el paseo marítimo de l’Albir en una pasarela singular, recuperando una propuesta vinculada históricamente al Festival y trasladándola a una puesta en escena adaptada al presente.




