
Los socialistas rechazan las acusaciones de César Palmer, aseguran que el funcionario les había confirmado que la moción de censura podía tramitarse y anuncian que estudian posibles acciones legales.
La crisis política e institucional de l’Alqueria d’Asnar suma un nuevo capítulo tras la renuncia del secretario-interventor municipal, comunicada este viernes, 2 de octubre, coincidiendo con la jornada en la que los tres concejales del PSPV y la edil no adscrita Saray González tenían previsto registrar una nueva moción de censura contra el alcalde, César Palmer.
El PSPV ha trasladado a Noticias PN Alcoy – El Comtat su versión de lo ocurrido y ha negado «rotundament» las acusaciones realizadas por el alcalde sobre supuestas amenazas o coacciones al secretario municipal.
Andreu Ripoll, portavoz socialista, sostiene que «mai hem amenaçat ningú» y asegura que la relación mantenida con el funcionario había sido «sempre molt cordial i de cooperació».
Según el PSPV, el secretario había confirmado a los socialistas durante el día anterior que la moción de censura iba a tramitarse y que estaba gestionando la cuestión con el Servicio de Asistencia Técnica de la Diputación de Alicante. Los socialistas aseguran además que en conversaciones mantenidas durante las últimas semanas el funcionario les había trasladado que, desde su punto de vista, la iniciativa cumplía los requisitos necesarios para su tramitación.
El documento de la renuncia
Junto a su comunicado, el PSPV ha remitido a Noticias PN Alcoy – El Comtat el documento mediante el cual el secretario solicita voluntariamente la revocación de su nombramiento por acumulación.
En el escrito, el funcionario atribuye su decisión a la «alta carga de trabajo» y solicita que la revocación de su nombramiento tenga efectos a las 00:30 horas del 2 de octubre.
El documento aportado por los socialistas no recoge referencias a amenazas, coacciones o presiones relacionadas con la moción de censura. El motivo que figura formalmente en la solicitud es la elevada carga de trabajo.
Este aspecto adquiere especial relevancia por la coincidencia temporal entre la renuncia y la presentación prevista de la nueva moción. Precisamente, los cuatro concejales promotores han decidido no registrar este viernes la iniciativa hasta analizar las consecuencias jurídicas de la nueva situación y garantizar que cualquier actuación posterior se ajuste al procedimiento legal. Así lo han comunicado públicamente los firmantes.
La oposición también pone el foco en la productividad de 8.000 euros
La renuncia se produce después de que la oposición cuestionara esta misma semana la aprobación de una productividad de 8.000 euros vinculada, según los concejales firmantes, al exceso de trabajo y a funciones extraordinarias desarrolladas por el secretario.
Los socialistas consideran llamativa la coincidencia entre esa productividad y la posterior renuncia por sobrecarga de trabajo. No obstante, el PSPV señala que no cuestiona el derecho del funcionario a solicitar la revocación de su nombramiento y centra sus críticas en las circunstancias y el momento en el que se produce.
Dos versiones enfrentadas
El alcalde, César Palmer, había relacionado públicamente la salida del secretario con supuestas presiones ejercidas durante el proceso de la moción de censura. El PSPV rechaza de forma tajante esa acusación y sostiene que el funcionario había mantenido con los socialistas una actitud de cooperación y les había confirmado que la iniciativa podía tramitarse.
Además, los socialistas aseguran que el secretario les había manifestado en distintas ocasiones su malestar con las formas de trabajo del alcalde. Esta afirmación forma parte de la versión trasladada por el PSPV y no aparece recogida como motivo en el documento de renuncia aportado por el partido.
El PSPV también acusa al alcalde de recurrir, a su juicio, a una estrategia consistente en «culpabilitzar l’oposició i presentar-se després com a víctima», una valoración política que los socialistas vinculan a otros episodios de la crisis municipal.
Posibles acciones legales
Andreu Ripoll ha anunciado que el departamento jurídico del PSPV está analizando las acusaciones realizadas por César Palmer para estudiar «les accions legals corresponents».
La nueva situación vuelve a dejar en el aire la tramitación de la moción de censura que los tres concejales del PSPV —Andreu Ripoll, Sofía Domínguez y Rubén Colomina— y la edil no adscrita Saray González pretendían presentar este viernes. Los cuatro habían anunciado el jueves que la iniciativa cumplía los requisitos legales y que esperaban que siguiera el procedimiento establecido.
El nuevo escenario deberá determinar ahora qué órgano asume las funciones de Secretaría municipal y cómo afecta la renuncia a la eventual presentación y tramitación de la moción de censura.
Por el momento, el documento de renuncia aportado por el PSPV acredita que el secretario solicitó voluntariamente la revocación de su nombramiento por acumulación alegando una «alta carga de trabajo», con efectos desde las 00:30 horas del 2 de octubre. Las acusaciones sobre posibles presiones o amenazas forman parte, en cambio, de las versiones enfrentadas mantenidas por las partes y deberán ser contrastadas con el resto de documentación y, en su caso, con las actuaciones que puedan producirse.