
El Ayuntamiento de Finestrat avanza en uno de los proyectos más ambiciosos de los últimos años para el casco histórico: la creación del Anillo-Bulevar Verde de La Penya, una infraestructura que permitirá, por primera vez, recorrer de forma segura a pie o en bicicleta el trazado bajo la emblemática Penya, conectando el núcleo urbano con la zona deportiva de La Foia.
Las obras, que discurren paralelas a la carretera CV-767, avanzan a buen ritmo y suponen un salto cualitativo en movilidad sostenible, al dotar este enclave de una plataforma diferenciada con acera peatonal y carril bici, inexistentes hasta ahora. El proyecto no solo mejora la accesibilidad, sino que reordena un espacio estratégico desde el punto de vista urbano, turístico y paisajístico.
Además de la actuación en superficie, el proyecto incluye una importante intervención subterránea, con la instalación de una nueva red de canalización de aguas pluviales para prevenir inundaciones en episodios de lluvias intensas, así como una red de evacuación de aguas residuales que dará servicio a la zona este del casco urbano.
Durante una visita a las obras, la alcaldesa de Finestrat, Nati Algado, destacó el alcance de la actuación, acompañada por el concejal de Obras, Guillermo Lloret, y el ingeniero de obra civil, Óscar Llorca. La primera edil subrayó que se trata de una inversión global de 1,8 millones de euros, de los cuales más de un millón proceden de fondos europeos Next Generation EU, mientras que el resto es financiado con recursos municipales.
“Esta intervención va a suponer un antes y un después en la imagen de La Penya. Muy pronto vecinos y visitantes podrán disfrutar de este entorno tan singular caminando o en bicicleta, con todas las garantías de seguridad y con una mejora estética evidente”, señaló Algado.
El plazo de ejecución es de 12 meses, por lo que el Ayuntamiento prevé que la obra esté finalizada antes del próximo verano, coincidiendo con el incremento de visitantes. Con ello, Finestrat refuerza su apuesta por un modelo de pueblo más accesible, sostenible y respetuoso con su patrimonio urbano y natural, poniendo en valor uno de sus símbolos más reconocibles: las casas colgantes sobre La Penya.
El presupuesto total asciende a 1.759.345 euros, con una subvención de 1.029.568 euros procedente de los fondos europeos Next Generation EU, enmarcados dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, en el eje de eficiencia energética y sostenibilidad turística.
