
Juanfran Pérez Llorca ha sido investido presidente de la Generalitat Valenciana tras obtener el apoyo de los grupos del Partido Popular y Vox en Les Corts. La votación se ha resuelto en primera ronda, con la mayoría absoluta de 53 escaños —40 del PP y 13 de Vox—, lo que ha cerrado definitivamente la etapa de Carlos Mazón al frente del Consell.
La investidura ha llegado apenas trece meses después de la devastadora dana que se cobró 229 vidas y marcó la legislatura. En su intervención, Pérez Llorca ha señalado que sus primeras palabras como president serán para pedir perdón a las víctimas de la tragedia, un gesto con el que ha querido simbolizar el inicio de una nueva etapa política. Al mismo tiempo, ha criticado al Gobierno central por no haber asumido responsabilidades ni haber atendido adecuadamente la reconstrucción en la Comunitat Valenciana.
El debate ha estado marcado por la ausencia de Mazón durante la mañana —solo ha acudido por la tarde para votar— y por la falta de presencia de dirigentes nacionales del PP en la tribuna de invitados. Pese a ello, el discurso de Pérez Llorca estaba validado por Génova y se ha ajustado a las exigencias que Vox había planteado como condición para su apoyo.
Aunque no ha habido pacto firmado ni escenificación pública, Vox condicionó su respaldo a un discurso contundente en materia de inmigración irregular, en oposición al Pacto Verde europeo, en defensa de la continuidad de Cofrentes y del impulso de obras hidráulicas pendientes. Pérez Llorca ha recogido todos esos compromisos en su intervención, aunque los diputados de Vox no le han aplaudido en ningún momento.
El portavoz valenciano de Vox, José María Llanos, sí ha subrayado que el nuevo president había reconocido públicamente que “Vox llevaba razón” en cuestiones clave. No obstante, ha puesto sobre la mesa nuevas exigencias para la legislatura que ahora arranca, como mantener el recorte del 50% a la Academia Valenciana de la Lengua, avanzar en rebajas fiscales y llevar al Gobierno central a los tribunales si no atiende las reivindicaciones hídricas.
En otro momento de su discurso, Pérez Llorca ha prometido medidas como la gratuidad del primer curso universitario para quienes lo aprueben todo, y ha defendido la necesidad de reforzar los servicios públicos en una Comunitat “infrafinanciada y sometida a mucha presión”.
En el tramo final de su intervención, ha dejado una reflexión simbólica sobre su futuro: al haber sido investido president, deberá dejar la Alcaldía de Finestrat. “No hay cargo más noble que ser alcalde —ha afirmado— porque ser alcalde no es mandar, es estar”.
Con su investidura, la Comunitat Valenciana abre así una nueva etapa política con la continuidad del bloque PP-Vox, aunque con un liderazgo renovado y la promesa de Pérez Llorca de “hacer las cosas de manera distinta”.