
La llegada de nuevos recibos del agua vuelve a encender la polémica en Callosa d’en Sarrià después de los meses de turbidez, las restricciones al consumo y el anuncio del alcalde, Andrés Molina, de que el Ayuntamiento no cobraría la tasa correspondiente al segundo semestre de 2026.
La llegada de nuevos recibos del agua a los vecinos de Callosa d’en Sarrià ha generado dudas y comentarios en redes sociales sobre el compromiso anunciado por el Ayuntamiento de no cobrar el recibo correspondiente al segundo semestre de 2026.
Sin embargo, es necesario distinguir entre los diferentes periodos de facturación. El recibo que actualmente están recibiendo o pagando los vecinos corresponde al consumo realizado entre octubre de 2025 y marzo de 2026, por lo que no es el recibo al que se refería el compromiso anunciado por el alcalde, Andrés Molina.
El Ayuntamiento comunicó en junio que eliminaría el recibo correspondiente al segundo semestre de 2026 como medida de compensación por la situación generada por los problemas de turbidez que afectaron al suministro municipal. La medida se refiere, por tanto, al consumo correspondiente aproximadamente al periodo comprendido entre abril y octubre de 2026, cuyo recibo está previsto que se emita posteriormente, previsiblemente en 2027.
Por este motivo, la llegada de un recibo correspondiente al periodo anterior no contradice por sí misma el anuncio realizado por el Consistorio. La cuestión será comprobar qué ocurre cuando llegue el recibo correspondiente al segundo semestre de 2026 y si, tal y como anunció el alcalde, finalmente no se procede a su cobro.
El agua y las dudas que todavía permanecen
La polémica sobre los recibos se produce además después de una crisis que comenzó en primavera, cuando se detectaron episodios de turbidez en el agua de la red municipal.
El 19 de junio, el Ayuntamiento anunció que las últimas analíticas realizadas por las autoridades sanitarias habían confirmado que el agua volvía a ser apta para el consumo humano. En aquella misma comparecencia, Andrés Molina anunció la eliminación del recibo del segundo semestre de 2026 y avanzó también la instalación de una nueva planta potabilizadora, con una inversión aproximada de 250.000 euros.
Ahora, además, aparece un nuevo dato relacionado con el seguimiento de la calidad del agua. El Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC) muestra como último análisis de control registrado para la red de Callosa d’en Sarrià el realizado el 8 de julio de 2026.
Ese análisis figura en el registro como “agua apta para el consumo”. Entre los parámetros analizados aparecen la turbidez, el pH, el cloro libre residual, la conductividad, el color, el olor y el sabor, así como parámetros microbiológicos.
No obstante, al consultar actualmente el registro público del SINAC, no consta ninguna analítica de control posterior al 8 de julio de 2026 para esta red. El propio historial muestra como análisis anteriores uno realizado el 29 de mayo, que fue calificado como “agua no apta para el consumo”, y posteriormente el del 8 de julio, que aparece como apto.
Este dato no permite afirmar que desde entonces no se hayan realizado controles por parte del Ayuntamiento o de los organismos competentes, sino únicamente que no aparece en el SINAC una nueva analítica de control notificada con posterioridad al 8 de julio.
El compromiso pendiente con el recibo de 2026
La situación deja, por tanto, dos cuestiones diferenciadas sobre la mesa.
Por un lado, el recibo que actualmente puede estar llegando a los hogares corresponde a un periodo anterior al que el Ayuntamiento se comprometió a dejar sin cobrar. Por otro, queda pendiente comprobar cómo se aplicará ese compromiso cuando corresponda emitir el recibo por el consumo del segundo semestre de 2026.
El anuncio realizado por el alcalde Andrés Molina fue claro al señalar que ese recibo sería eliminado como compensación por los problemas sufridos con el suministro.
Mientras tanto, el registro público del SINAC sitúa el último análisis de control de la red en el 8 de julio. La ausencia de nuevas analíticas notificadas en este sistema desde esa fecha constituye un dato más dentro de una crisis del agua que durante meses ha generado dudas y preocupación entre los vecinos de Callosa d’en Sarrià.
La cuestión que ahora deberán aclarar tanto el Ayuntamiento como los organismos responsables del control sanitario es si existen análisis posteriores al 8 de julio que todavía no aparecen incorporados al SINAC y cuál es, en la actualidad, la situación exacta de la calidad del agua de la red municipal.