
Esta nueva entrega de ‘La Entrevista’ de Noticias PN Marina Baixa pone el foco en el responsable del Benidorm Pride, que repasa la evolución del Orgullo, su impacto en la ciudad y los retos de futuro de uno de los grandes eventos de Benidorm.
Noticias PN Marina Baixa | 24 de septiembre de 2026
El Benidorm Pride acaba de celebrar su 16ª edición convertido ya en una de las grandes citas del calendario de la ciudad. Miles de visitantes, una programación consolidada y una creciente proyección internacional han acompañado la evolución de un evento que combina reivindicación, visibilidad, ocio y turismo.
Santos Torres, una de las personas más vinculadas al Benidorm Pride desde sus comienzos, protagoniza una nueva entrega de “La Entrevista” de Noticias PN Marina Baixa. En ella repasa cómo ha cambiado el Orgullo durante estos años, el papel que desempeña en la promoción turística y económica de Benidorm, la incorporación a InterPride, la posibilidad de que la ciudad aspire a acoger un EuroPride y los retos que plantea el futuro. También aborda, desde una perspectiva más personal, lo que significa para él haber visto crecer un proyecto que considera parte de su propia vida.
La Entrevista | Santos Torres
1. Eres una de las personas más vinculadas al Benidorm Pride desde sus comienzos. ¿Qué ha significado para ti ver cómo ha evolucionado el evento hasta convertirse en una de las grandes citas del calendario de Benidorm?
Sinceramente, es una sensación de estar haciendo las cosas bien. Hay que tener en cuenta que somos una asociación sin ánimo de lucro, no una empresa o una sociedad que organiza un evento con la finalidad de obtener un beneficio económico.
El Pride se prepara con muchísimo cariño —y también con muchísimo trabajo— con un objetivo muy claro: reivindicar y normalizar nuestros derechos, unir al colectivo con la ciudad de Benidorm y sus alrededores y, por supuesto, generar también un importante impulso económico para todos los negocios de la ciudad que se benefician de la llegada de miles de visitantes durante esos días.
2. El Benidorm Pride acaba de celebrar su 16ª edición. Mirando atrás, ¿cuál dirías que ha sido el principal cambio que ha experimentado el Pride durante estos años?
El Pride siempre ha ido cambiando y evolucionando con el paso de los años, adaptándose a las necesidades y al perfil del público que nos visita.
En sus inicios, y en parte por las fechas en las que se celebra, la mayoría del público asistente era británico. Sin embargo, con el paso de los años esta tendencia ha ido cambiando y hemos experimentado un crecimiento muy importante del público español.
Eso también nos ha llevado a evolucionar en la programación, aumentando las actuaciones de artistas españoles e incluso creando una fiesta en la que los artistas son 100 % de Benidorm.
3. El Pride tiene una doble vertiente, festiva y reivindicativa. ¿Cómo se consigue mantener ese equilibrio para que ninguna de las dos pierda protagonismo?
Ese equilibrio se consiguió, en buena medida, gracias a las concejalías de Igualdad y Bienestar Social, que hace unos años asumieron la organización de la agenda cultural, algo muy necesario en un evento reivindicativo como es un Orgullo.
Aun así, tampoco debemos olvidar que la propia parte festiva tiene un componente reivindicativo. Celebrar libremente quiénes somos también es una forma de reivindicar nuestros derechos y nuestra visibilidad.
4. Benidorm es desde hace décadas un destino especialmente vinculado al turismo LGTBIQ+. ¿Qué tiene la ciudad que la ha convertido en un referente para este colectivo?
Benidorm lo tiene prácticamente todo: clima, diversidad, ocio, playas, oferta turística… Desde hace décadas es un referente tanto para el colectivo LGTBIQ+ como para el turismo en general.
Hay que recordar que Benidorm ya rompió moldes en su momento con la llegada del bikini, las calas nudistas o los primeros locales de ambiente. Somos una ciudad abierta de mente y, sobre todo, tolerante, y eso hace que cualquier turista que nos visite pueda sentirse cómodo durante su estancia.
Además, Benidorm siempre ha contado con grandes salas de fiestas y con una importante tradición artística, y el mundo del espectáculo ha estado históricamente muy vinculado al colectivo. Tanto los residentes como los turistas están acostumbrados a ver por nuestras calles a artistas maquillados, vestidos para actuar y con su maleta camino de algún hotel, local o restaurante. Aquí forma parte de la vida de la ciudad.
5. La edición de este año ha vuelto a atraer a miles de visitantes. ¿Qué impacto tiene actualmente el Benidorm Pride en la economía y en la actividad turística de la ciudad?
El impacto es claramente positivo. Es conocido que el turista LGTBIQ+ realiza un importante consumo en hoteles, restaurantes, ocio y otros servicios turísticos; lo que durante muchos años se ha denominado, quizá de una manera no demasiado acertada, el “dinero rosa”.
La llegada de miles de personas durante el Pride supone, por tanto, una importante inyección económica para muchos sectores de la ciudad.
6. ¿Ha cambiado el perfil del visitante que llega a Benidorm atraído por el Pride? ¿Qué busca actualmente el turista LGTBIQ+ cuando elige la ciudad?
Como comentaba anteriormente, en los últimos años hemos notado un crecimiento importante del público español.
Más allá de este cambio, hay algo que me parece especialmente significativo: muchos visitantes repiten año tras año porque saben lo que van a encontrar y precisamente valoran esa identidad propia del Benidorm Pride.
Nosotros hemos preferido mantenernos alejados de una estructura basada en grandes fiestas organizadas por marcas muy conocidas, como ocurre en algunos de los Pride más importantes de España. Queremos seguir conservando ese Orgullo de calle, de Casco Antiguo y de Auditorio que nos caracteriza y que forma parte de nuestra identidad.
7. El Pride no se limita a los espacios tradicionalmente vinculados al colectivo y cada vez tiene una mayor presencia en distintos puntos de Benidorm. ¿Es importante que el evento se integre cada vez más en la vida de toda la ciudad?
Exactamente. Cada año son más los locales, asociaciones y negocios, tanto LGTBIQ+ como gay-friendly, que quieren colaborar con el Pride, y nosotros estamos encantados de que así sea.
Todas las fiestas y actividades vinculadas al evento, tanto oficial como extraoficialmente, son bien recibidas porque contribuyen a hacer nuestro Pride todavía más atractivo para el turista que está pensando en visitar Benidorm durante esos días.
8. El gran desfile sigue siendo uno de los momentos centrales del Pride. ¿Qué representa para ti ese desfile y qué mensaje crees que transmite a quienes lo contemplan desde las calles?
Para mí es la joya del Pride, y entiendo perfectamente por qué.
Lo primero y más importante es que se convierte en un espacio donde los participantes pueden expresarse libremente, ya sea a través de su ropa, sus pancartas o cualquier otra forma de expresión que elijan.
Y después está el público, tanto residente como turista, que espera con muchísimas ganas poder ver y disfrutar del desfile. Se produce una fusión mágica entre participantes y espectadores, cargada de respeto y tolerancia.
Nunca tenemos disturbios, ataques homófobos o burlas; todo lo contrario. Y creo que eso dice muchísimo de Benidorm.
El desfile no es un carnaval, como alguna pequeña minoría puede llegar a denominarlo. Es una expresión de libertad en su máximo nivel. Si tuviera que resumir su mensaje en una frase sería: “Haz lo que quieras con tu vida, ama a quien quieras, viste como quieras y exprésate como quieras, pero siempre desde el respeto”.
9. Más allá de la fiesta, ¿qué reivindicación consideras que sigue siendo imprescindible mantener viva en un evento como el Benidorm Pride?
Precisamente el mensaje que comentaba anteriormente: “Haz lo que quieras con tu vida, ama a quien quieras, viste como quieras y exprésate como quieras, pero siempre desde el respeto”.
Para mí, ahí está resumida gran parte de la esencia del Pride: libertad, visibilidad, convivencia y respeto.
10. Este año el Benidorm Pride ha dado un paso importante con su incorporación a InterPride y el hermanamiento con otros grandes orgullos. ¿Qué supone para Benidorm formar parte de esta red internacional?
Evidentemente, supone subir un nivel importante. Cualquier tipo de asociación y colaboración es positiva porque nos hace más fuertes a la hora de reivindicar derechos, compartir experiencias y ayudarnos unos a otros.
Siempre habíamos deseado formar parte de este tipo de redes internacionales de Orgullos, pero durante mucho tiempo no nos veíamos “a la altura”. Nos considerábamos un Pride grande en número de asistentes, pero pequeño en cuanto a organización.
Curiosamente, han sido ellos quienes nos han hecho ver que no es así y que del Benidorm Pride ya se habla muy positivamente fuera de nuestras fronteras.
Era un paso que teníamos que dar y, de alguna manera, nos han ayudado a darnos cuenta de ello.
11. Benidorm aspira a poder acoger algún día un EuroPride. ¿Es un objetivo realista? ¿Qué tendría que hacer la ciudad para estar preparada para organizar un acontecimiento de esa dimensión?
Es una ilusión enorme. Sería algo tan importante para Benidorm y para toda la comarca que, sinceramente, hasta da un poco de vértigo pensarlo.
De los cinco requisitos necesarios para presentar una candidatura, Benidorm cumple cuatro. Pero, siendo sincero, para dar un paso de esa magnitud sería necesaria una verdadera unión y coordinación entre el Ayuntamiento, Turismo, la Generalitat y la asociación.
No debemos olvidar que somos una asociación sin ánimo de lucro. Sacamos tiempo de donde podemos para organizar el Pride, pero todos tenemos nuestros trabajos y nuestras vidas; no somos profesionales dedicados exclusivamente a la organización de grandes eventos.
Aun así, la posibilidad está ahí. Y quién sabe…
12. Desde tu experiencia, ¿qué diferencias encuentras entre el Benidorm Pride y otros grandes orgullos nacionales e internacionales?
Creo que es una mezcla de muchos factores: una ciudad tolerante y abierta al colectivo, un clima espectacular, un Auditorio maravilloso, playas conocidas internacionalmente y una enorme oferta turística.
A todo eso hay que añadir algo que comentaba anteriormente: seguimos organizando un Orgullo alejado del monopolio de las grandes marcas y de determinadas fiestas con precios elevados.
Y quiero dejar claro que no estoy diciendo que ese modelo sea malo. Simplemente es diferente de lo que nosotros buscamos conseguir con nuestro Pride. Queremos conservar nuestra propia identidad.
13. En ocasiones se debate si los eventos LGTBIQ+ deben tener principalmente un carácter reivindicativo o también turístico y económico. ¿Cómo entiendes tú esa relación?
Yo creo que un Orgullo es reivindicativo por naturaleza, independientemente de cómo se combinen sus vertientes económica, turística, festiva y reivindicativa.
Hay Orgullos que se celebran durante un solo día y tienen una enorme carga reivindicativa y muy poca fiesta, mientras que otros presentan un componente festivo mucho mayor. Pero, en el fondo, todos deberían perseguir una finalidad común: normalizar.
Normalizar a las personas independientemente de su orientación sexual, su manera de vestir o su forma de expresarse. Y, como he comentado antes, siempre desde el respeto.
14. ¿Consideras que Benidorm está aprovechando todo su potencial como destino turístico LGTB IQ+ o todavía queda mucho camino por recorrer?
Uf… Esta pregunta daría para un debate bastante amplio.
Benidorm supo aprovechar muy bien ese potencial durante muchos años y llegó a ser una de las ciudades con mayor número de locales LGTBIQ+ de la península. Pero los tiempos cambian y, desde mi punto de vista, parte del sector empresarial vinculado al colectivo se ha acomodado, mientras otras ciudades han sabido avanzar y tomar la delantera en determinados aspectos.
Creo que habría que reaccionar, evolucionar y buscar nuevas soluciones, aunque esa ya no es exactamente mi responsabilidad.
Personalmente, considero que mi aportación al colectivo y también a los negocios vinculados a él es ayudar a organizar un evento que atrae a miles de turistas a Benidorm y que genera actividad económica precisamente cuando nos acercamos a la temporada baja.
15. ¿Qué papel deben desempeñar las administraciones públicas y el sector empresarial para seguir consolidando Benidorm como destino de referencia para este tipo de turismo?
Creo que las administraciones públicas ya están desempeñando una parte importante del papel que les corresponde.
El Ayuntamiento de Benidorm pone a nuestra disposición infraestructuras municipales, como hace con otras asociaciones o empresas que las solicitan. Visit Benidorm promociona el Pride en las diferentes ferias de turismo en las que participa, y tanto Turismo como la Generalitat convocan ayudas destinadas a promover el turismo LGTBIQ+ y a apoyar a colectivos con diferentes necesidades.
Desde mi punto de vista, quizá sea ahora el sector empresarial LGTBIQ+ y gay-friendly el que deba dar un paso adelante, evolucionar y aprovechar mejor todas las posibilidades que ofrece Benidorm.
16. El Pride también ha servido para proyectar internacionalmente la imagen de Benidorm. ¿Hasta qué punto crees que eventos como este ayudan a reforzar la marca turística de la ciudad?
Está claro que cualquier gran evento que se celebre en Benidorm contribuye a reforzar su imagen, aunque también es cierto que la marca Benidorm lleva muchos años teniendo una enorme fuerza por sí misma.
Yo lo veo como una retroalimentación: el Pride se beneficia enormemente de celebrarse en una ciudad como la nuestra, a la que prácticamente no le falta de nada como destino turístico, y Benidorm, a su vez, se beneficia del Pride y de todo lo que el evento genera.
Es una relación en la que ambas partes salen beneficiadas.
17. A lo largo de estos años habrás vivido momentos especialmente complicados y otros muy emocionantes. ¿Hay algún momento del Benidorm Pride que recuerdes de manera especial?
Momentos realmente complicados hemos tenido pocos, porque los organismos oficiales suelen facilitarnos bastante el trabajo.
Evidentemente, existen muchas normas que cumplir, especialmente en cuestiones de seguridad, tanto durante los eventos como en el desfile. A veces puede resultar complicado, pero hay que entender que estamos hablando de un evento de grandes dimensiones y no podemos correr ningún riesgo. Probablemente esa sea una de las partes más difíciles de gestionar.
En cuanto a los momentos emocionantes… prácticamente todo el Pride lo es. Ver cómo la gente del colectivo, los residentes y los visitantes disfrutan juntos del evento, se mezclan y se respetan pone los pelos de punta.
Precisamente este año viví uno de esos momentos.
Normalmente, cuando el desfile ya está organizado y preparado para comenzar, salgo corriendo hacia el Auditorio para comprobar que todo esté listo para recibir a la gente en la gran fiesta posterior. Para ahorrar tiempo suelo desplazarme directamente desde el Rincón de Loix hasta el Auditorio por la avenida del Mediterráneo.
Este año, sin embargo, fue diferente. Por primera vez recorrí andando todo el itinerario del desfile.
Y se me pusieron los pelos de punta.
Ver toda la ciudad de Benidorm esperando la llegada del desfile, con niños, personas mayores y todo tipo de público llevando banderas, camisetas y diademas con los colores del arcoíris fue impresionante.
Me sorprendió muchísimo y, sinceramente, fue uno de los momentos más emocionantes que recuerdo.
18. Organizar un evento de estas características implica meses de trabajo, coordinación y muchas horas. ¿Qué parte de la organización es la más complicada y qué es lo que más satisfacción te produce cuando finalmente comienza el Pride?
Sin duda, toda la parte burocrática.
Es precisamente la parte que nadie ve, pero probablemente sea una de las más complicadas. Hay que presentar alrededor de diez solicitudes diferentes, contratar todo tipo de servicios, informar a las autoridades, coordinar permisos…
Además, las normativas de seguridad van cambiando y algo que un año era perfectamente válido puede dejar de serlo al siguiente.
Más que complicado, diría que supone muchísimo trabajo. Ves cómo se acerca la fecha del evento y todavía quedan muchas cosas por resolver, además de todos los imprevistos que van apareciendo por el camino: artistas, patrocinadores, servicios…
La mayor satisfacción llega cuando compruebas que, aunque a pocas horas del comienzo todavía estemos ultimando detalles y a veces sintamos un poco de vértigo, al final todo —o casi todo— sale perfectamente.
A veces, sinceramente, ni yo mismo sé cómo lo conseguimos.
19. Después de 16 ediciones, ¿cómo imaginas el Benidorm Pride dentro de otros diez años? ¿Qué te gustaría que hubiera conseguido para entonces?
¿Sabes qué pasa? La vida me ha enseñado a no proyectar las cosas con tanta antelación. Prefiero ir pensando año a año.
Es una forma de vivir que he ido aprendiendo con el tiempo y que aplico prácticamente a todo lo que organizo: viajes, encuentros con amigos, el propio Pride…
No suelo pensar demasiado a largo plazo. No sé si será mejor o peor, pero hasta ahora me ha funcionado mucho mejor vivir y construir las cosas paso a paso.
Así que, dentro de diez años… ya veremos. De momento, pensemos en el próximo Pride.
20. Y para terminar, una pregunta más personal: después de tantos años vinculado al Pride, ¿qué significa para Santos Torres el Benidorm Pride?
Es mi descendencia.
Es algo que hemos visto nacer y que vamos educando año tras año. Cada edición le exigimos más calidad, intentamos corregir sus fallos y nos sentimos orgullosos cuando vemos que va por el buen camino. Y, como ocurre con algo que quieres de verdad, también nos reprochamos aquellas cosas que sabemos que podríamos haber hecho mejor.
Es mi creación, nuestra creación.
Después de tantos años, no puedo verlo simplemente como un evento que organizamos una vez al año. Es algo que hemos construido, que ha ido creciendo con nosotros y que forma parte de nuestras vidas.
Y precisamente por eso hay que seguir cuidándolo, mejorándolo y ayudándolo a crecer.