El Ayuntamiento de Finestrat ha iniciado una nueva campaña de control de vectores que representan un riesgo para la salud pública, destacando entre ellos el mosquito tigre. Esta especie invasora, cuya presencia se ha incrementado notablemente debido al cambio climático, es uno de los objetivos principales de estos tratamientos.
Según detalló la concejala de Medio Ambiente, Estela Álvarez, las actuaciones comenzaron hace semanas en puntos estratégicos del municipio, como el barranco de La Cala, la Font del Molí, el parque Alcalde Miguel Llorca, la antigua balsa reguladora y diversas zonas del casco urbano donde se acumula agua. “Las altas temperaturas y cualquier pequeña acumulación de agua se convierten en el hábitat ideal para la cría de estos insectos, por eso es esencial intervenir con antelación”, apuntó Álvarez.
La concejala de Sanidad, Nati Algado, subrayó la importancia de estas medidas no solo por las molestias que ocasionan estos insectos, sino también por su capacidad para transmitir enfermedades. “Estamos viendo cómo se expanden dolencias emergentes como la fiebre del Nilo Occidental, traídas por aves migratorias y transmitidas después por estos vectores”, explicó.
Los trabajos no solo se centran en el mosquito tigre (Aedes), sino también en otras especies de mosquitos como Culex y Anopheles, así como en garrapatas (familias Ixodidae y Argasidae) y flebotomos.
El consistorio también hace un llamamiento a la población para que colabore evitando zonas con agua estancada, como macetas, recipientes o charcos. Para ello, se distribuirán materiales informativos y cartelería con recomendaciones preventivas.
Esta actuación, respaldada por la Diputación de Alicante, contempla inspecciones periódicas y la aplicación de productos larvicidas y adulticidas cada diez días durante los próximos cuatro meses.
